Durante la Conferencia Internacional Argentina Cobre, el Country Manager de Vicuña, José Morea, no dudó en afirmar: “Este proyecto tiene la potencialidad de ser el más grande de la historia argentina”. Este anuncio no surge en el vacío. Es el resultado concreto de un cambio de rumbo político y económico que ha comenzado a derribar las barreras que durante décadas expulsaron capital, talento y oportunidades. Gracias al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), impulsado por el Gobierno Nacional en la Ley Bases, proyectos como Vicuña encuentran hoy reglas claras, estabilidad fiscal y condiciones competitivas para desarrollarse a largo plazo.
En palabras del propio Morea, “estamos ante una oportunidad histórica de acelerar compromisos de inversión y presentarnos al RIGI con un proyecto de exportación estratégica a largo plazo”. Tras décadas de estancamiento y trabas ideológicas, la Argentina vuelve a decirle al mundo: acá hay futuro, hay seguridad jurídica, y hay decisión política de crecer. La llegada de inversiones récord como Vicuña es testimonio del éxito del modelo que el Presidente Milei ha comenzado a implementar con firmeza: menos Estado, más libertad, más inversión, más trabajo, más prosperidad.
El presidente Milei está demostrando que es tiempo de dejar atrás las recetas fracasadas. El futuro ya está en marcha