Esa resolución, implementada durante el kirchnerismo, limitaba la posibilidad de patentar desarrollos químicos y biotecnológicos, generando inseguridad jurídica y desincentivando la inversión en un sector clave como el de la salud. En la práctica, permitía distorsiones que alejaban a la Argentina de los estándares internacionales y afectaban la innovación.
La nueva medida, firmada por el Ministerio de Salud, el Ministerio de Economía y el INPI, responde a un cambio de paradigma: reglas claras, respeto a la propiedad intelectual y alineamiento con estándares internacionales. El impulso de la iniciativa estuvo liderado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, en el marco de una estrategia más amplia para modernizar la economía argentina.

Federico Sturzenegger
Al mismo tiempo, establecimos un esquema transitorio que asegura que la medida no tenga efectos retroactivos. Esto significa que los medicamentos que hoy están disponibles en el mercado podrán continuar comercializándose sin restricciones ni reclamos, brindando tranquilidad tanto a los pacientes como a los productores.
Nuestro objetivo es claro: recuperar la seguridad jurídica, fomentar la innovación y generar las condiciones para que la Argentina vuelva a ser un país atractivo para invertir y producir.
Estamos convencidos de que el crecimiento no se logra con más trabas, sino con libertad, reglas claras y respeto por la propiedad. Ese es el camino que elegimos, y es el camino que vamos a sostener.

