Cuando Milei asumió la presidencia, la economía argentina se encontraba en una situación crítica, con una inflación descontrolada que golpeaba con fuerza a los sectores más vulnerables. El Gobierno tomó decisiones firmes y estratégicas para frenar el deterioro económico, apostando por una reducción del gasto público, estabilidad monetaria y reformas estructurales.
A pesar de los augurios catastróficos de algunos sectores, la realidad ha demostrado que estas políticas fueron efectivas: en apenas un año, 6,9 millones de personas salieron de la pobreza, mientras que 4,64 millones dejaron de ser indigentes. Estos números evidencian que el camino hacia la recuperación económica ya está en marcha.
Inflación en descenso, salarios en alza
Uno de los principales factores que permitió la reducción de la pobreza fue la desaceleración de la inflación, combinada con la recuperación de los salarios reales. El Gobierno no solo logró controlar el ritmo de los aumentos de precios, sino que también mejoró el poder adquisitivo mediante el fortalecimiento de programas sociales esenciales como la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Prestación Alimentar, que recibieron aumentos de 375% y 137,5% respectivamente.
El primer año de gestión de Javier Milei ha demostrado que con determinación y una visión clara, Argentina avanza hacia un futuro donde la pobreza no sea una condena perpetua, sino un problema que puede ser erradicado con políticas basadas en la libertad y la responsabilidad fiscal.