Agustín Coto recordó que algunas de las principales organizaciones ambientales con presencia en Argentina -entre ellas, Greenpeace- desplegaron acciones y campañas contundentes para promover la prohibición de la salmonicultura en Tierra del Fuego; y calificó como “llamativo” su silencio ante la pretensión de instalar la misma actividad en las Islas Malvinas, territorio argentino actualmente sometido a una ocupación colonial británica.
En su proyecto el parlamentario por La Libertad Avanza cuestiona esa contradicción; reafirma que la defensa del ambiente y la protección de los ecosistemas del Atlántico Sur deben sostenerse con criterios universales, coherentes y no selectivos; y además exhorta a las organizaciones ambientalistas con actuación en nuestro país a cesar sus intentos de influir en la politica local respecto a cualquier proyecto que genere empleo, desarrollo económico e independencia económica.
Para finalizar Coto reiteró “nuestro rechazo a la iniciativa impulsada por los usurpadores ingleses”, y remarcó que “cualquier actividad de explotación de los recursos naturales de las Islas Malvinas y sus espacios marítimos circundantes desarrollada unilateralmente por la administración británica debe ser observada no solamente desde la perspectiva ambiental, sino también desde la perspectiva de la soberanía argentina y del derecho internacional”.

