Miles de empresas argentinas se verán favorecidas por la eliminación o reducción de aranceles, la armonización de normas regulatorias y la facilitación de inversiones. Milei aseguró que este paso no solo mejora la inserción internacional del país, sino que refuerza la confianza de los inversores y del mercado global: “Este acuerdo cambia la percepción de los inversores sobre la sostenibilidad y la capacidad de continuar con el plan de transformación del país”, afirmó.
La alianza con Estados Unidos representa para su Gobierno una palanca estratégica para acelerar la producción, el comercio exterior y el empleo, en línea con su modelo de menor Estado, más libertad económica y mayor apertura comercial. Con este acuerdo, Argentina se posiciona como un actor aún más relevante en el comercio global, recuperando protagonismo y generando oportunidades concretas.
El impacto se espera en corto y mediano plazo: más inversiones, mayor demanda para productos argentinos y un avance real hacia la modernización del país. Este es, según Milei, el camino para que la Argentina deje atrás viejos paradigmas y entre de lleno en la etapa de crecimiento que durante décadas se postergó.

