Según el organismo, tras el crecimiento del 4,4% en 2025, la economía argentina se expandirá un 3,6% en 2026 y un 3,7% en 2027, cifras que superan ampliamente el promedio regional, estimado en torno al 2%. De confirmarse estas proyecciones, el país alcanzaría un hito: tres años consecutivos de crecimiento, algo que no ocurre desde hace casi dos décadas.
El informe es contundente: Argentina aparece como una de las “excepciones positivas” de la región, impulsada por la estabilización macroeconómica y una agenda de reformas que mejoró las expectativas y las condiciones financieras.
Desde el Banco Mundial destacaron especialmente la consolidación fiscal impulsada por el gobierno del Presidente Javier Milei, basada en la reducción del gasto, la eliminación de ineficiencias y la reorientación de subsidios. Estas medidas permitieron anclar expectativas de inflación, reducir el riesgo país y recuperar credibilidad.
También se valoró el avance de una agenda pro-crecimiento, con herramientas como el RIGI y los acuerdos internacionales que vuelven a posicionar a la Argentina en el mundo.
El mensaje es contundente. Cuando hay orden fiscal, reglas claras y decisión política, la economía responde. Y hoy, incluso los organismos internacionales lo reconocen: la Argentina volvió a crecer y va por más.

