La publicación del senador fueguino pone el foco en una señal concreta de recuperación: las PyMEs, que son parte esencial del entramado productivo argentino, vuelven a ganar protagonismo en el comercio exterior. No se trata de un dato aislado, sino de una muestra de que la Argentina empieza a recuperar competitividad, previsibilidad y capacidad para venderle al mundo.
Además del crecimiento en montos exportados, el informe señala que hubo un 4% más de empresas exportadoras en comparación con el mismo período del año anterior. Esto significa que más PyMEs se animan a cruzar fronteras, abrir mercados y generar divisas genuinas para el país.
Para Coto, el mensaje es claro: El crecimiento exportador demuestra que cuando se ordena la macroeconomía, se combate la inflación y se eliminan trabas, el sector privado responde con producción, inversión y trabajo.
Después de años de cepo, presión fiscal, inflación y reglas cambiantes, las PyMEs empiezan a encontrar un escenario más favorable para crecer. El dato de exportaciones confirma que el cambio económico no es relato: son resultados concretos que empiezan a verse en la economía real.

