Este crecimiento posiciona al país como un actor cada vez más relevante en el mercado energético global, abriendo la puerta a más inversiones, más exportaciones y más empleo genuino en una de las industrias más estratégicas del mundo.
Pero los logros no terminan ahí , Argentina pasó de un déficit comercial energético heredado hasta 2023, a revertirlo en 2024 y consolidarlo en 2025. Solo en octubre, la balanza energética arrojó un superávit de USD 615 millones, un crecimiento del 15% respecto al año anterior (USD 533 millones).
En cuanto a exportaciones energéticas, 2025 ya acumula USD 7.876 millones, un 16% por encima de 2024 (USD 6.781 millones).
Y gracias al salto exportador y a la reducción de importaciones, el superávit comercial total sigue creciendo de manera acelerada:
USD 5.118 millones hasta octubre, un incremento del 55% frente al mismo período de 2024 (USD 3.295 millones).
Javier Milei impulsa una Argentina que vuelve a producir, a exportar y a crecer
El notable impulso productivo y el orden macroeconómico están devolviendo al país su potencial real. Las cifras demuestran que cuando se libera al sector privado, cuando se deja de ahogar con impuestos y trabas burocráticas, la economía responde.

